
De origen oriental, se cultiva desde hace más de 5000 años. Hoy se extiende principalmente por Oriente Próximo y el Mediterráneo. De las semillas de su fruto, la granada, se extrae un valioso aceite rico en ácidos grasos esenciales, vitaminas y antioxidantes naturales. Recontruye y regenera la piel, estimulando la renovacion celular. Disminuye la proliferación de radicales libres previniendo el envejecimiento prematuro de la piel. El Zumo de granada, también posee un alto poder antioxidante gracias a su composición rica en flavonoides, vitaminas y minerales.